chocolate a la taza la predilecta
7,00 €
Chocolate a la taza artesanal de La Superlativa, elaborado en Toro (Zamora) con tradición familiar desde 1870. Denso, cremoso y reconfortante, combina cacao seleccionado y recetas transmitidas por cuatro generaciones. Ideal para desayunos, meriendas o postres, es un clásico gourmet con historia que convierte lo cotidiano en un pequeño ritual.
Descripción
hocolate a la taza artesano con receta tradicional y alma moderna.
La Superlativa combina mimo y cacao de calidad para ofrecer un sabor denso, cálido y reconfortante. Es ideal para tardes de sofá, desayunos largos o meriendas que saben a infancia. Un clásico con nombre propio que convierte cualquier día en un recuerdo especial.
Un legado que nace en Zamora
La Superlativa no es una marca reciente, es fruto de una tradición centenaria. Sus raíces se hunden en la provincia de Zamora, donde ya en 1870 se fundó una de las primeras fábricas de chocolate en Vezdemarbán. Décadas más tarde, en Pinilla de Toro, otra familia comenzó a escribir su propia historia chocolatera. La unión de ambas sagas dio lugar a La Superlativa, que desde 1987 tiene su obrador en Toro, donde conviven modernidad y tradición en cada tableta y en cada taza.
Un chocolate con alma
Lo que distingue a este chocolate no es solo su sabor intenso y cremoso, sino la manera en la que conecta pasado y presente. Es un chocolate que huele a merienda de invierno, a cazo al fuego, a conversación sin prisa. Se toma con cuchara, despacio, como se hacía antes, pero con un toque contemporáneo que lo hace actual y versátil.
Elaboración artesanal
En Toro, el obrador trabaja con recetas transmitidas de generación en generación y con cacao seleccionado de calidad superior. La preparación sigue siendo cuidadosa, con mimo en cada paso: desde el tueste del cacao hasta la molienda, para lograr una textura fina y un sabor profundo. El resultado es un chocolate espeso, brillante y lleno de matices que envuelven desde el primer sorbo.
Un pequeño ritual cotidiano
Preparar este chocolate a la taza es recuperar un gesto de siempre: calentar la leche, añadir unas cucharadas de La Superlativa y dejar que el aroma inunde la cocina. Es un ritual que acompaña, reconforta y devuelve la calma. Porque no es solo una bebida, es un momento compartido.
Ideas para disfrutarlo
-
En desayunos lentos, acompañado de pan o bollería casera.
-
En meriendas de sofá y manta en tardes frías.
-
Como postre improvisado con fruta, nata o bizcocho.
-
En repostería casera, aportando sabor intenso a tartas y cremas.
-
Como detalle gourmet para regalar y sorprender.
Un producto con identidad
La Superlativa cuida tanto el contenido como el continente. Sus envases, con aire vintage, son tan atractivos como prácticos, convirtiéndolo en un producto perfecto para regalar. Pero lo más importante está dentro: cacao trabajado con respeto, tradición y creatividad.
Más que chocolate
Cada taza de La Superlativa guarda memoria, tierra y tiempo. Es infancia, es hogar, es pausa. Cuatro generaciones después, esta marca zamorana sigue recordando que las mejores tradiciones nunca se pierden. Y que a veces, lo más sencillo —una taza de buen chocolate— es lo que más reconforta.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.